En un escándalo que ha sacudido al mundo del deporte ecuatoriano, el Observatorio de Vigilancia al Cumplimiento de la Política Pública en el Deporte Ecuatoriano (ODDE) ha revelado una presunta red de corrupción que permitió la participación de personas sin discapacidad en competiciones paralímpicas.
La denuncia, presentada ante el presidente del Congreso de Ecuador, expone que varios atletas ecuatorianos que compitieron en los Juegos Paralímpicos de París 2024 no tienen ninguna discapacidad1. Según el ODDE, esta situación se ha venido gestando durante aproximadamente cinco años, con la complicidad de entrenadores y dirigentes deportivos.
Implicados en la Corrupción
Entre los principales señalados se encuentran Santiago David Chango Pilataxi, director técnico metodológico del Comité Paralímpico Ecuatoriano, y Walter Oswaldo Haro Ruiz, director técnico metodológico de la Federación Ecuatoriana de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual (FEDEDI). Estos dirigentes habrían facilitado clasificaciones funcionales fraudulentas, permitiendo que personas sin discapacidad compitieran y se beneficiaran de recursos destinados a atletas con discapacidades reales.
El fraude no solo afecta a nivel nacional, sino que también tiene repercusiones internacionales. La denuncia menciona que en los Juegos Parapanamericanos de Toronto 2015, Ecuador obtuvo su primera medalla de oro en salto largo, un logro que ahora está bajo sospecha. Además, se ha cuestionado la validez de las licencias de conducir de algunos atletas, ya que en Ecuador no se otorgan licencias tipo B a personas con discapacidad.
Reacciones y Consecuencias
El escándalo ha generado una ola de indignación y ha puesto en tela de juicio la integridad del deporte paralímpico en Ecuador. Las autoridades deportivas y gubernamentales están bajo presión para investigar a fondo y tomar medidas correctivas. Este caso subraya la necesidad de una mayor transparencia y rigor en los procesos de clasificación y elegibilidad para competiciones paralímpicas.